Una habilitación urbana de 1000 personas enfrentaba el desafío de la falta de acceso al alcantarillado, lo que generaba la necesidad de encontrar una opción rápida y eficaz para reducir los costos asociados a la disposición de aguas residuales. Al no contar con conexión al alcantarillado y carecer de permisos para el vertimiento a una quebrada, la comunidad se veía obligada a disponer diariamente de sus aguas residuales, lo que resultaba en gastos muy elevados.
En respuesta a esta situación, Flowen diseñó una planta de tratamiento de aguas residuales modular equipada con la tecnología biológica MBBR. Esta tecnología, reconocida por su facilidad de operación y mantenimiento, permite evitar la generación de malos olores y requiere de un espacio perimetral reducido, lo que la convierte en una solución ideal para entornos urbanos.
La planta de tratamiento de aguas residuales tiene una capacidad de 200 m3/día y cuenta con una alta eficiencia en la remoción de contaminantes, logrando obtener una calidad de agua que cumple con los Límites Máximos Permisibles (LMP). Esto permite realizar el vertimiento a una quebrada seca, con una calidad de agua que no afecte al ambiente ni a las actividades humanas realizadas en las zonas aledañas.

Gracias a la implementación de la planta de tratamiento de aguas residuales domésticas por parte de Flowen, el cliente pudo obtener los permisos de vertimiento necesarios y manejar eficientemente sus aguas residuales.