
En la industria química, la producción de aguas ácidas es una realidad inevitable. Estas aguas, cargadas con compuestos químicos y altos niveles de acidez, representan un desafío ambiental significativo.

Para un laboratorio químico, las aguas ácidas generadas durante los procesos de análisis de muestras y lavado de envases, contienen una variedad de compuestos químicos y un pH extremadamente bajo, lo que las hace altamente corrosivas y ambientalmente peligrosas.
Caracterización Típica de Efluentes provenientes de Laboratorio Químico y Metalúrgico

Ante estas características, para el diseño del tren de tratamiento se considera la remoción de los principales contaminantes, siendo los parámetros más comunes: Metales pesados, pH y Sólidos Suspendidos Totales (SST).
Como resultado de esta problemática, se debe implementar una planta de tratamiento de efluentes industriales para que el agua tratada pueda ser vertida al alcantarillado, lo que la sujeta a cumplir con los Valores Máximos Admisibles (VMA) establecidos por la normativa.

Para el tratamiento de estos efluentes, se recomienda un sistema de tratamiento químico principalmente, el cual debe estar conformado por procesos químicos (neutralización, coagulación y floculación) y físicos (decantador). Además, un sistema de deshidratación de lodos, para que los sólidos peligrosos a disponer sean de menor volumen posible.
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El tratamiento de aguas residuales inicia con un pretratamiento para remover sólidos y acondicionar el efluente. Luego, el tratamiento biológico elimina la carga orgánica y separa los lodos. Finalmente, el tratamiento terciario retiene sólidos suspendidos y desinfecta, obteniendo agua apta para su reutilización segura.
Se encarga de homogenizar las cargas de los contaminantes presentes en el agua y a su vez regular las fluctuaciones de los caudales originados por la industria. Así, los picos de contaminantes y caudal no afectan los posteriores procesos.
Se encarga de elevar el pH del agua ácida, hasta el valor entre 9.5-10, mediante la dosificación de soda cáustica líquida. Se producen hidróxidos de metales, los cuales se precipitan en el agua y son transportados por gravedad hacia el tanque de coagulación.
Se busca aglomerar y desestabilizar los precipitados generados en la neutralización mediante la dosificación de coagulante (cloruro férrico).
Se busca aglomerar y formar los flocs mediante la dosificación de floculante aniónico. La turbulencia generada por el agitador mecánico facilita la mezcla del agua con el floculante y la formación de flocs.
Mediante la dosificación de polímero a los lodos, se busca aumentar la concentración de sólidos y mejorar su compactación.
Reducir la humedad y el volumen de los lodos fisicoquímicos para facilitar su manejo y su disposición final adecuada. Mediante la aplicación de presión y compresión en el filtro prensa se realiza la separación de los lodos secos, también conocidos como torta de lodos. El agua extraída es enviada hacia el tanque ecualizador.
La implementación de este sistema de tratamiento permite cumplir con los estándares de calidad ambiental y garantizar la gestión responsable de los efluentes industriales del laboratorio.